El Camino de Santiago penetra en Galicia, procedente de León, atravesando la montaña lucense. Desde la aldea de O Cebreiro, uno de los puntos más singulares y pintorescos del camino, continúa hacia Triacastela por el alto de O Poio. Desde allí llega a la villa de Samos, conocida por su monasterio benedictino, y se adentra en la Galicia interior por Sarria.
La aldea de O Cebreiro es un punto clave del Camino Francés a Santiago. Situada a 1.200 metros de altitud, en un punto limítrofe entre las provincias de Lugo y León, constituye la entrada del Camino a Galicia. Peregrinos de todas las nacionalidades pasan por allí, algunos para empezar su trayecto y otros después de haber recorrido miles de kilómetros.
El templo de Santa María A Real de O Cebreiro es la iglesia más antigua del Camino de Santiago, construida a mediados del Siglo IX por los monjes benedictinos. A pesar de las diversas reformas, aún conserva parte de su factura prerrománica, con planta basilical de tres naves. En el exterior, destaca la torre y los muros, todos de granito con lajas de pizarra.
Aquí se conservan varias pallozas, viviendas de gran antigüedad, aunque algunas de ellas estuvieron habitadas hasta bien entrado el siglo XX. Una de ellas se ha convertido en museo etnográfico, donde se pueden ver los enseres domésticos y de labranza tradicionales, así como el dormitorio de los habitantes, la lareira y las cuadras de los animales.
Esta villa, situada al pie del Camino de Santiago, tiene como principal atractivo su monasterio benedictino, fundado en el siglo VI, y uno de los más importantes de Galicia. Su arquitectura aúna los estilos gótico, barroco y renacentista, y su Claustro Grande es el mayor de España.